El pueblo paga (Ene/14/97)

Por Iván Krsul Andrade
© 1997 Iván Krsul Andrade - Copyright 1997 by Iván Krsul Andrade - Todos los derechos reservados. (Comentario sobre los derechos de distribucion de este artículo)
 
Hablaba con un amigo Mexicano en la cafetería de la universidad y me quejaba
amárgamente sobre lo sucedido en la Alcaldía de La Paz en estos últimos días.
Habiendo vivido una realidad política mucho mas dura que la mia, por la
corrupción institucionalizada del PRI en Mexico, mi amigo comentó: De seguro
que en esto Bolivia es igual que México, la gente no hace nada al respecto.
En México la gente se limita a quejarse un rato y terminan con la frase "y
que se le va a hacer... el sistema está podrido". Allí lo dejan porque saben
que el que se queja demasiado es silenciado por la maquinita bcorrupta y
avallasadora del PRI, que tiene la costumbre de hasta mandarte a matar si
eres demasiado problema.

Me quedé pensando sobre el tema un par de días y me di cuenta que al igual
que en Mexico la mayor parte de la gente en Bolivia ha tomado la mísma
actitud derrotista del pueblo Mexicano, limitándose a quejarse un ratito y
terminar la conversación diciendo "Y que se le va a hacer. Derrepente la Gaby
lo haga mejor que el Ronnie". ¡Como si el fín justificara los medios! Bajo la
mísma lógica podríamos argumentar que alguien podría eliminar de un tiro al
Goni porque cree que el Victor Hugo lo haría mejor de presidente.

Aún el candidato presidencial del MNR, que se supone no tiene cola de paja, y
que en variadas ocaciones condenó la ineficiencia de nuestro sistema legal,
dijo que hay que respetar la decisión de las cortes, por más equivocadas que
estén, porque hay que confiar en el sistema. Uno de mis más queridos amigos
me dijo que estaba de acuerdo con lo que pasó porque el Ronnie no lo estaba
haciendo muy bién y probablemente la Gaby lo haga mejor. Otro me comentó que
había que aceptar lo que pasó porque así es la política Boliviana: El MNR ha
sido siempre lo mejor y lo peor de este país al mismo tiempo.

¿Es aue no fue suficiente que casi todos los periodistas de nuestro país
hayan repudiado a esta movida política con miles de adjetivos derogatorios
(porquería, traición, corrupción, cagada, etc.)? ¿Y es que estamos todos
complétamente ciegos? ¿Es que hemos perdido la capacidad de ver cláramente el
daño que estamos causando a nuestro amado país con la tolerancia de actos de
corrupción institucionalizada como estos? Lo ocurrido en la Honorable
Alcaldía Municipal de La Paz no solo le quita todo lo honorable al nombre de
dicha institución sino que tiene implicaciones mucho mas grandes que dejarán
una profunda huella que servirá para que los Paceños nos empantanemos en el
camíno del progreso por muchos años por venir.

Hace poco llegamos a la conclusión de que un gobierno municipal de dos años
era incapaz de efectuar obras significativas para la comuna. En cualquier
construcción se deben poner sólidos cimientos antes de levantar una hermosa
construcción duradera encima. Dos años es apenas tiempo para sentar los
cimientos y por lo tanto, en una movida digna e inteligente, el congreso
modificó la constitución política del estado para darle a los nuevos Alcaldes
electos suficiente tiempo como para efectuar buenas y sólidas gestiones.

Pero así como dos años es demasiado corto para un buén gobernante municipal,
cinco años, como demostró el gobierno de carlos Andres Perez en Venezuela, es
demasiado largo para uno malo. La lección Venezolana fue aprendida y se
introdujo en la constitución una cláusula que permita a los concejales, como
representantes del pueblo, el censurar a un mal Alcalde que este llevando a
la ciudad a la quiebra, que esté involucrado en malversación de fondos,
tráfico de drogas, u otras actividades ilícitas o dañinas para la comunidad.
La cláusula que permite la censura del Alcalde municipal es un mecanismo de
emergencia que permitiría que la comunidad se recupere de un garrafal error:
la elección de un embustero a la cabeza de una alcaldía. Un mecanismo que
debería ser utilizado en casos extraordinarios solamente.

Sin embargo, nuestros representantes ante el concejo municipal Paceño han
tergiversado este recurso extraordinario utilizandolo como instrumento de
manipulación política. Han traicionado el espíritu filosófico de dicha
clausula de censura, dejando al pueblo complétamente indefenso ante una
alcaldesa corrupta, manipuladora, y que no tiene la menor intención de
beneficiar a la comuna Paceña, sino utilizar el poder como arma propagandista
para las elecciones presidenciales de este año. Quien pierde es el pueblo.
Quien sentirá las repercusiones de este acto es el pueblo. Enfangado en el
lodo de esta cochinada política, el pueblo entero tendrá que meterse hasta
las rodillas en el barro para empujar a un sistema político que apenas estaba
dando señales de mejoría.

[ivan/articles/footer.html]